Miércoles, 13 de Diciembre, 2017

¿Conoces la cultura organizacional de tu empresa?

Este término siempre lo vemos aplicado a las civilizaciones grandes como por ejemplo la cultura maya o la cultura egipcia, pero en el ámbito de las empresas el grupo humano que conforma la organización cuenta con una cultura propiamente dicho y entonces entendemos que al igual que cada civilización tiene una cultura, cada empresa cuenta con una cultura propia, es decir, elementos simbólicos que se expresan en todos los niveles y áreas de la empresa y le dan a esta identidad propia.

La cultura organizacional viene a ser ese elemento que define cuál es el comportamiento en la organización y entre más se identifique el trabajador con esta mayor será su compromiso con la empresa, teniendo entonces un menor absentismo y rotación.

Una cultura organizacional rígida y exigente que es poco dinámica tendrá mucho trabajo en adaptarse al medio externo que le rodea, es entonces cuando la mejor cultura organizacional es aquella que se muestra flexible y que interactúa perfectamente con los cambios del exterior.

La cultura organizacional tiene una clasificación, puede ser fuerte o débil. Cuando es fuerte es porque si no la mayoría, todos los empleados están comprometidos y asumen las políticas de la organización, entonces todos comparten los valores de la empresa y hay un verdadero y legítimo compromiso hacia la organización. La cultura organizacional débil es aquella donde los valores y políticas son impuestos por la alta dirección sin consulta de los mandos operativos, donde el liderazgo burocrático de las empresas no toma en cuenta a los trabajadores y los verdaderos valores solo son aquellos que los directivos tienen; en estos casos los trabajadores no sienten compromiso legítimo con los objetivos de la empresa, solamente con sus intereses personales.

Veamos un pequeño ejemplo: cuando no se respetan las áreas de “no fumar” muy distinto es el caso de cuando, sin haber letreros, todo el personal espera que termina su turno para salir a fumar a la calle. De esta forma nos vamos dando cuenta que la cultura organizacional es una especie de razonamiento grupal, que define el modo de “pensar” fácil y rápido de los grupos de trabajo que están interactuando entre sí y se esfuerzan en sus labores colectivas, entonces aunque existan distintas opiniones entre los colaboradores no se desafía el pensamiento grupal. Entendamos que a veces en los grupos de trabajo donde hemos participado hay leyes no escritas y nadie se atreve a romperlas.

La cultura organizacional se origina en los grupos de trabajo, es intangible, la construyen los humanos en el proceso de aprender a resolver conflictos y que les funcionaron, por tanto pasa ser “válido” y esta construcción define la manera en que el grupo siente, percibe y piensa en relación también a problemas de adaptación al medio externo.

La cultura organizacional distingue una empresa de otra, le da sentido de identidad, es generador de un compromiso de la organización al interés personal del empleado y fomenta la estabilidad del sistema. Es un tema amplio y pocas veces tomado en cuenta por las pequeñas empresas, debe ser un tema de preponderancia al reclutador del área de recursos humanos que sus candidatos se encuentren comprometidos con los valores de la organización y finalmente debe ser también prioridad de la organización medir y hacer análisis de la cultura organizacional.

¿Qué constituye la cultura organizacional?

Lo constituyen las experiencias, los símbolos de la organización, los hábitos, los valores, las costumbres, las creencias, los sistemas de control (por ejemplo supervisión constante y poca libertad), las estructuras de poder (por ejemplo compensaciones y ascensos basados en la productividad), los símbolos y los valores de la empresa.

Tomemos como ejemplo los valores de la organización, algunos de ellos son:

  • Individualismo contra colectivismo: Es el grado en que la cultura organizacional destaca los intereses personales contra los intereses colectivos.
  • Distancia de poder: Es el grado en que los miembros integrantes de la cultura toleran la distancia y diferenciación con los mandos directivos.
  • Masculinidad contra feminidad: Es el grado en que la cultura subraya los valores masculinos (independencia y dominación) contra los valores femeninos (cuidado y ayuda al prójimo).
Más Artículos...
Más Artículos...