Seguridad e higiene: ¿Qué es? ¿Por qué es importante?

seguridad e higiene

Tabla de contenidos

Una caída, una máquina sin resguardo o varios años de exposición al ruido tienen algo en común: son riesgos que deberían detectarse antes de causar daño. La seguridad e higiene en el trabajo se ocupa de reconocer esas situaciones y definir cómo prevenir accidentes y enfermedades laborales. En este artículo se explica qué comprende, cómo funciona y cuáles son las responsabilidades de la empresa, del personal y de Recursos Humanos en Argentina.

¿Qué es seguridad e higiene en el trabajo?

En el ámbito laboral, seguridad e higiene suele utilizarse como una sola expresión. Sin embargo, reúne dos disciplinas que observan problemas diferentes y trabajan sobre un mismo objetivo: evitar que las condiciones de una tarea perjudiquen a quienes la realizan.

Seguridad: interviene frente a peligros que pueden provocar un accidente. Una caída, un incendio, una descarga eléctrica o el contacto con una parte móvil de una máquina son algunos ejemplos.

Higiene: estudia condiciones que pueden afectar la salud después de cierto tiempo de exposición. Aquí se incluyen el ruido, las vibraciones, los agentes químicos o biológicos, la iluminación deficiente y los problemas ergonómicos.

La distinción resulta útil para entender cómo se produce el daño. Algunos riesgos tienen consecuencias inmediatas; otros actúan de manera silenciosa y recién se manifiestan después de meses o años. Por eso, una empresa puede tener pocos accidentes visibles y, aun así, mantener condiciones perjudiciales para la salud.

Seguridad e higiene trabajan de manera complementaria. Ambas requieren observar el puesto, conocer la tarea real y decidir qué cambios permiten reducir la exposición. En Argentina, esa prevención también forma parte de las obligaciones legales del empleador.

Descargar guía de aprendizaje y desarrollo para equipos

¿Cuál es la función de la seguridad e higiene?

La función de la seguridad e higiene es intervenir antes de que un peligro termine en un accidente o en una enfermedad profesional. El trabajo comienza con una pregunta sencilla: ¿qué podría salir mal en este puesto y qué consecuencias tendría?

La respuesta no siempre conduce a la misma medida. Si una máquina tiene una parte peligrosa al alcance del operario, tal vez sea necesario colocar un resguardo. Si existe exposición a una sustancia, puede corresponder reemplazarla, aislar el proceso o mejorar la ventilación. En otros casos habrá que reorganizar una tarea, reparar una instalación, efectuar mediciones o establecer un procedimiento de trabajo seguro.

La capacitación, la señalización y los equipos de protección personal también forman parte de la prevención, pero no resuelven por sí solos cualquier riesgo. Entregar guantes o protectores auditivos, por ejemplo, no exime a la empresa de revisar si el peligro puede eliminarse o reducirse desde su origen.

Además, los controles no quedan definidos para siempre. Una mudanza, el ingreso de maquinaria, un cambio de insumos o una modificación en la forma de trabajar pueden generar exposiciones que antes no existían. La función preventiva incluye volver sobre esas condiciones, comprobar si las medidas siguen funcionando y corregirlas cuando sea necesario.

¿Por qué es importante?

Un accidente rara vez termina en el momento en que ocurre. Puede dejar a una persona fuera de su puesto, obligar a detener una operación, afectar al resto del equipo y abrir una investigación sobre las causas. Las enfermedades laborales suelen ser menos visibles, pero también generan ausencias, tratamientos y dificultades que podrían haberse evitado.

Trabajar sobre la prevención permite:

  • Disminuir accidentes, enfermedades y licencias laborales.
  • Evitar interrupciones que alteran el funcionamiento de la empresa.
  • Detectar fallas antes de que provoquen consecuencias más graves.
  • Controlar mejor los costos derivados de incidentes e indemnizaciones.
  • Dar mayor claridad al personal sobre cómo realizar sus tareas.
  • Sostener condiciones adecuadas para trabajar y producir.
  • Cumplir las obligaciones legales y reducir contingencias.

La seguridad e higiene no debería aparecer únicamente cuando ocurre un accidente o se anuncia una inspección. Su verdadero valor está en resolver a tiempo problemas que, si se dejan avanzar, terminan afectando tanto a las personas como a la operación.

¿Qué dice la ley en Argentina?

En Argentina no hay una sola norma que reúna todas las exigencias preventivas. El punto de partida es la Ley 19.587 de Higiene y Seguridad en el Trabajo, vigente en todo el país y aplicable, con alcance general, a establecimientos y explotaciones de distintas actividades.

Esta ley fija el criterio central: el empleador debe proteger la vida y la integridad psicofísica del personal. Para ello, tiene que mantener lugares, instalaciones y equipos en condiciones adecuadas; controlar los riesgos derivados de los procesos; suministrar protección cuando corresponda y brindar capacitación sobre las tareas.

Buena parte de las condiciones técnicas se desarrolla en el Decreto 351/79. Allí se regulan cuestiones vinculadas con los ambientes laborales, las máquinas, las instalaciones eléctricas, la protección contra incendios, la ventilación, el ruido y otros factores que pueden comprometer la salud o la seguridad.

El esquema se completa con la Ley 24.557 de Riesgos del Trabajo, las resoluciones de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) y el artículo 75 de la Ley de Contrato de Trabajo, que establece el deber de seguridad del empleador. Algunas actividades, por sus características, tienen reglamentaciones propias. Es el caso de la construcción, el trabajo agrario y la minería.

Dentro de este sistema, la SRT supervisa a las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART), dicta disposiciones dentro de su competencia y desarrolla acciones de control y prevención. Las autoridades laborales locales también intervienen en la fiscalización de los establecimientos de cada jurisdicción.

Derechos de quienes trabajan

  • Desempeñarse en un ambiente que no exponga innecesariamente su salud o su integridad.
  • Recibir información sobre los riesgos del puesto.
  • Obtener capacitación para realizar la tarea de manera segura.
  • Disponer de los elementos de protección que correspondan.
  • Contar con la cobertura prevista por el sistema de riesgos del trabajo.
  • Saber qué ART tiene contratada la empresa, cuando corresponda.
  • Informar una condición peligrosa al empleador, a la ART o a la SRT.
  • Rehusar la prestación sin pérdida o disminución salarial en los supuestos contemplados por el artículo 75 de la Ley de Contrato de Trabajo, entre ellos la existencia de peligro inminente de daño.

Obligaciones de los empleadores

  • Contratar una ART o reunir las condiciones legales para operar como empleador autoasegurado.
  • Reconocer los peligros presentes en cada actividad y evaluar sus riesgos.
  • Eliminar esos riesgos cuando sea posible o aplicar medidas para aislarlos y reducirlos.
  • Conservar máquinas, herramientas e instalaciones en condiciones seguras.
  • Proporcionar equipos de protección personal adecuados para cada tarea.
  • Informar al personal y ofrecer la capacitación necesaria.
  • Gestionar los exámenes médicos exigidos según las responsabilidades aplicables.
  • Denunciar los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales.
  • Conservar los registros y relevamientos preventivos obligatorios.
  • Analizar los incidentes para conocer sus causas y evitar su repetición.

El personal también participa de este esquema. Debe respetar las instrucciones preventivas, cuidar y utilizar correctamente los equipos entregados, asistir a las capacitaciones y realizar los exámenes médicos obligatorios. Si advierte una condición peligrosa, comunicarla permite actuar antes de que se convierta en un accidente.

Ver ahora guía de métricas DEI

¿Cuáles son las normas de seguridad e higiene?

Las reglas aplicables cambian de una empresa a otra. No enfrenta los mismos riesgos una oficina administrativa que una fábrica, una obra en construcción o un establecimiento agrario. Incluso dentro de una misma organización puede haber puestos con necesidades preventivas muy distintas.

Para definir qué debe cumplirse, es necesario revisar la actividad, las características del lugar, los equipos utilizados, los materiales presentes y la manera concreta en que se ejecutan las tareas. A partir de ese análisis se determinan las leyes, decretos, resoluciones de la SRT y reglamentos sectoriales correspondientes.

Las normas IRAM, entre ellas la IRAM-ISO 45001, pueden aportar criterios técnicos y modelos de gestión. Eso no significa que todas sean obligatorias para cualquier empresa. Su exigencia dependerá de que una disposición legal, un contrato o un requisito específico las incorpore al caso.

Entre los riesgos que suelen formar parte de una evaluación se encuentran:

  • Eléctricos: contacto con instalaciones energizadas, deficiencias de aislación y tareas realizadas con tensión.
  • Mecánicos: atrapamientos, cortes, golpes o lesiones por máquinas, herramientas y partes móviles.
  • Químicos: manipulación, almacenamiento o exposición a sustancias capaces de afectar la salud.
  • Biológicos: contacto con virus, bacterias, hongos u otros agentes presentes en determinadas actividades.
  • Físicos: ruido, vibraciones, radiaciones, temperaturas extremas o iluminación inadecuada.
  • Ergonómicos: posturas forzadas, movimientos repetitivos, manipulación de cargas y diseño deficiente del puesto.
  • Psicosociales: formas de organización que pueden favorecer el estrés, la violencia laboral o el desgaste mental.
  • Incendio y emergencias: evacuación, señalización, primeros auxilios, protección contra incendios y respuesta ante contingencias.

Esta clasificación ayuda a ordenar el análisis, pero no reemplaza la observación del establecimiento. Para conocer el nivel real de exposición puede ser necesario recorrer los puestos, hablar con quienes realizan las tareas y efectuar mediciones técnicas.

¿Cómo beneficia a los trabajadores la seguridad e higiene?

Los resultados de la prevención se ven en aspectos cotidianos. Una persona sabe qué hacer si se produce una emergencia, una máquina tiene sus protecciones colocadas y los riesgos de una tarea se explican antes de comenzar, no después de un incidente.

Para quienes trabajan, esto significa:

  • Menor exposición a peligros evitables.
  • Información clara sobre las condiciones del puesto.
  • Acceso a medidas y equipos de protección adecuados.
  • Más herramientas para reconocer una situación insegura.
  • Procedimientos conocidos para comunicar incidentes o desvíos.
  • Mejores condiciones para cuidar la salud física y mental.
  • Mayor confianza al realizar las tareas habituales.

También facilita la participación del personal. Quien trabaja todos los días con una máquina, una sustancia o un proceso suele advertir cambios y dificultades que no aparecen en un procedimiento escrito. Escuchar esas observaciones puede ayudar a detectar problemas temprano y a definir medidas más realistas.

¿Cuál es el papel de los recursos humanos frente a la seguridad e higiene?

Recursos Humanos ocupa un lugar particular en la prevención porque acompaña distintos momentos de la relación laboral. Participa en los ingresos, registra capacitaciones, interviene en los cambios de puesto y suele recibir las primeras comunicaciones sobre ausencias o incidentes.

Eso no convierte al área en responsable técnica de evaluar todos los riesgos. Cuando la normativa exige la intervención de profesionales o de los servicios de Higiene y Seguridad y Medicina del Trabajo, RRHH debe coordinar con ellos y evitar asumir funciones para las que se requiere una habilitación específica.

Entre sus tareas habituales se encuentran:

  • Comunicar las políticas preventivas de la empresa.
  • Incorporar la información de seguridad al proceso de ingreso.
  • Coordinar capacitaciones relacionadas con los riesgos de cada puesto.
  • Registrar las capacitaciones y la entrega de equipos de protección personal.
  • Informar altas, traslados y cambios de tareas a las áreas que evalúan riesgos.
  • Colaborar con los equipos técnicos en la investigación de incidentes.
  • Hacer seguimiento de observaciones y medidas pendientes.
  • Mantener canales accesibles para comunicar condiciones peligrosas.
  • Articular acciones con responsables operativos, Medicina Laboral, especialistas, la ART y la dirección.

Esta coordinación permite que la prevención acompañe la trayectoria de cada persona dentro de la empresa. Un cambio de función, por ejemplo, no debería registrarse únicamente en el recibo de sueldo: también puede exigir revisar la capacitación, los exámenes médicos o los elementos de protección necesarios para el nuevo puesto.

La seguridad e higiene se define en las normas, pero se comprueba en el lugar de trabajo. El estado de una instalación, la forma en que se organiza una tarea y la respuesta ante una advertencia muestran con bastante claridad si la prevención funciona o existe solo en los documentos.

La responsabilidad principal corresponde al empleador. Aun así, el cuidado cotidiano necesita que el personal respete las medidas, utilice correctamente los elementos provistos y comunique los riesgos que observa.

Prevenir implica revisar, corregir y volver a mirar. Cuando ese trabajo se sostiene, la empresa puede reducir accidentes y exposiciones, proteger la salud de su gente y evitar que un problema conocido termine convirtiéndose en un daño.

Descargar dashboard de RRHH

Preguntas frecuentes

¿Cómo se gestiona la seguridad e higiene en el trabajo remoto?

El trabajo remoto también requiere identificar riesgos, aunque la tarea se realice fuera del establecimiento. La empresa debe revisar aspectos ergonómicos, brindar pautas de prevención y definir canales para informar incidentes. Recursos Humanos puede acompañar con relevamientos, capacitaciones y seguimiento, sin invadir la privacidad del domicilio.

 

¿Qué lugar ocupa la salud mental en la prevención laboral?

La salud mental forma parte del análisis de los riesgos psicosociales. Sobrecarga sostenida, violencia, falta de pausas o roles poco claros pueden afectar el bienestar y la operación. La empresa debe observar esas condiciones, habilitar canales confidenciales y revisar la organización del trabajo, no limitarse a ofrecer ayuda cuando el problema ya estalló.

 

¿Cómo puede la nómina ayudar a detectar problemas de seguridad e higiene?

La nómina puede mostrar señales que suelen pasar inadvertidas: ausencias reiteradas, rotación concentrada en un sector, cambios frecuentes de puesto o licencias vinculadas con determinadas tareas. Al cruzar esos datos con incidentes y evaluaciones técnicas, Recursos Humanos puede identificar patrones y promover una revisión preventiva antes de que el problema se agrave.

 

¿Cómo influye la cultura organizacional en la prevención de accidentes?

La cultura organizacional determina si una condición peligrosa se comunica o se oculta para evitar demoras. Cuando la dirección escucha los avisos, investiga incidentes sin buscar culpables inmediatos y corrige los desvíos, la prevención gana credibilidad. Si producir rápido siempre pesa más que trabajar seguro, los procedimientos terminan quedando en el papel.

 

¿Los viáticos eliminan la responsabilidad preventiva durante un viaje laboral?

No. Los viáticos cubren gastos vinculados con el traslado o la comisión de servicio, pero no reemplazan las medidas de prevención. La empresa debe considerar medios de transporte, recorridos, horarios, alojamiento y riesgos propios de la tarea. También conviene establecer cómo comunicar un incidente ocurrido fuera del establecimiento habitual.

 

¿Cómo puede afectar un accidente laboral al salario y a la liquidación?

Un accidente puede modificar temporalmente la forma en que se gestiona el salario, según la incapacidad determinada y la intervención de la ART. Nómina debe coordinar la documentación, los conceptos liquidados y los reintegros que correspondan. El tratamiento concreto puede variar por convenio, situación laboral y características del caso, por lo que requiere revisión individual.

 

¿Qué relación existe entre ANSES y los accidentes de trabajo?

ANSES administra prestaciones de la seguridad social, pero no reemplaza la cobertura de la ART frente a un accidente laboral o una enfermedad profesional. En situaciones con incapacidades prolongadas pueden intervenir distintos organismos y prestaciones. Recursos Humanos debe distinguir cada trámite, orientar sin prometer resultados y conservar la documentación laboral necesaria.

¿Te gustó el artículo? Regálanos un aplauso.

1
Anterior:

Recursos

Hay momentos en los que trabajar deja de ser posible. A veces por la edad, otras por cuestiones de salud, o porque quien sostenía el hogar y [...]
Siguiente:

Recursos

Llegar al mundo es una escena que queda fuera de la memoria propia. Aun así, desde ese primer minuto comienza a levantarse la identidad lega [...]

Más recursos útiles

Consulta más herramientas y artículos útiles publicados recientemente en nuestro centro de recursos.