La jornada diurna en Colombia comprende el trabajo realizado entre las 6:00 a. m. y las 7:00 p. m.; desde esa hora comienza el periodo nocturno y el recargo correspondiente. Esta franja no indica cuántas horas puede trabajar una persona, pues la jornada ordinaria máxima general es de 42 horas semanales desde el 15 de julio de 2026. En este artículo se explica cómo organizar el horario, cuándo se generan recargos y qué debe controlar Recursos Humanos.
¿Cuál es el horario de la jornada diurna en Colombia?
La jornada diurna corresponde al trabajo realizado entre las 6:00 a. m. y las 7:00 p. m. Dentro de ese intervalo, las horas ordinarias se pagan con el valor normal pactado, siempre que no excedan la jornada ordinaria aplicable.
| Tipo de trabajo | Horario | Tratamiento general |
| Ordinario diurno | 6:00 a. m. a 7:00 p. m. | Valor ordinario |
| Ordinario nocturno | 7:00 p. m. a 6:00 a. m. | Recargo nocturno del 35 % |
| Extra diurno | Dentro del periodo diurno y por fuera de la jornada ordinaria | Recargo del 25 % |
| Extra nocturno | Dentro del periodo nocturno y por fuera de la jornada ordinaria | Recargo del 75 % |
Por ejemplo, en un turno de 2:00 p. m. a 10:00 p. m.:
- De 2:00 p. m. a 7:00 p. m. se trabaja en periodo diurno.
- De 7:00 p. m. a 10:00 p. m. se trabaja en periodo nocturno.
- Que una hora sea nocturna no significa necesariamente que sea extra.
- Que una hora sea extra no depende únicamente de la hora del reloj, sino de que exceda la jornada ordinaria pactada o legal.
La empresa debe diferenciar tres elementos:
- El tramo horario diurno o nocturno.
- La jornada ordinaria del trabajador.
- La existencia o no de trabajo suplementario.
Confundirlos puede provocar pagos incompletos o recargos indebidos. La jornada diurna y nocturna se encuentran reguladas por el artículo 160 del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por la Ley 2466 de 2025. Desde diciembre de 2025, el trabajo diurno comprende el periodo entre las 6:00 a. m. y las 7:00 p. m., y el nocturno se desarrolla entre las 7:00 p. m. y las 6:00 a. m. Estas franjas determinan el recargo aplicable, pero no sustituyen el límite de la jornada ordinaria, que desde el 15 de julio de 2026 es de 42 horas semanales para los trabajadores cobijados por la Ley 2101 de 2021.
¿Cómo se paga el trabajo realizado en jornada diurna?
Una hora ordinaria trabajada entre las 6:00 a. m. y las 7:00 p. m. se paga con el valor ordinario. Si esa hora excede la jornada ordinaria, se convierte en hora extra diurna y genera el recargo legal aplicable.
En términos generales:
- La hora ordinaria diurna no tiene recargo adicional.
- El trabajo ordinario nocturno genera un recargo del 35 %.
- La hora extra diurna genera un recargo del 25 %.
- La hora extra nocturna genera un recargo del 75 %.
Para liquidar correctamente, primero debe calcularse el valor de la hora ordinaria con base en la jornada semanal vigente. Después se identifica si la hora fue ordinaria o suplementaria y si se trabajó en periodo diurno o nocturno.
La empresa también debe revisar si la labor se realizó en domingo o festivo, porque en esos casos pueden concurrir otros recargos. Los porcentajes no deben sumarse de manera improvisada: el sistema de nómina debe aplicar la combinación legal correspondiente.
¿Cuántas horas puede durar una jornada diurna?
La jornada diurna no equivale a trece horas de trabajo. Las trece horas comprendidas entre las 6:00 a. m. y las 7:00 p. m. solo delimitan el periodo durante el cual una hora puede considerarse diurna.
| Concepto | Qué determina |
| Periodo diurno | En qué horas no se causa recargo nocturno |
| Jornada ordinaria contractual | Cuánto tiempo acordó trabajar la persona |
| Jornada máxima semanal | El límite general de 42 horas |
| Hora extra | Tiempo que excede la jornada ordinaria |
| Descanso intermedio | Pausa que puede estar fuera del tiempo efectivo |
| Día de descanso | Jornada semanal que debe garantizarse |
Desde el 15 de julio de 2026, la jornada ordinaria máxima general es de 42 horas semanales para los trabajadores cobijados por la reducción legal. Estas horas pueden distribuirse de común acuerdo en cinco o seis días, garantizando el día de descanso.
La ley no impone un único horario diario para todas las empresas. Según la distribución, podrían existir, por ejemplo:
- 8,4 horas diarias durante cinco días.
- 7 horas diarias durante seis días.
- Otras distribuciones permitidas que respeten el límite semanal y las reglas diarias aplicables.
La jornada pactada puede ser inferior al máximo legal. Si una persona fue contratada para trabajar menos horas, la empresa no debería utilizar automáticamente el límite de 42 horas para exigir tiempo adicional sin revisar el contrato.
Los descansos dentro del día deben distinguirse del tiempo efectivo de trabajo. El periodo destinado a alimentación o descanso intermedio no forma parte automáticamente de la jornada cuando el trabajador puede disponer de ese tiempo y la operación se interrumpe realmente.
¿A quiénes se aplica la jornada diurna?
En principio, cualquier persona vinculada laboralmente puede trabajar bajo una jornada diurna si la naturaleza del cargo y la operación lo permiten. Para las empresas, la pregunta real no es “quién puede”, sino “quién debería”, porque la jornada diurna debe calzar con el servicio que se presta y con el bienestar del equipo. Hay roles administrativos, comerciales, de soporte o de operación que encajan naturalmente en diurno; otros requieren turnos mixtos o cobertura extendida.
En Colombia, gestionar esto bien significa definir criterios por rol: necesidades de atención al cliente, dependencia de terceros, ventanas de entrega y coordinación con sedes o proveedores. Cuando la asignación es improvisada, se crea inequidad: personas con cargas similares viven horarios distintos sin explicación, y eso erosiona confianza.
Criterio por rol, no por costumbre
La jornada diurna debe asignarse según la necesidad operativa y el diseño del puesto.
Equidad y consistencia interna
Dos cargos comparables no deberían tener reglas opuestas sin una razón clara y comunicada.
- Matriz de horarios por rol.
- Reglas de excepción documentadas.
¿Qué ventajas operativas puede tener una jornada diurna?
La jornada diurna ofrece beneficios que van más allá de “trabajar de día”. Para la empresa, suele facilitar la coordinación, reducir la complejidad operativa y mejorar la predictibilidad en entregas y reuniones. Para el equipo, tiende a favorecer el equilibrio vida-trabajo, especialmente cuando se respetan límites y descansos.
En Colombia, donde el transporte, la seguridad y la vida familiar influyen en la experiencia laboral, una jornada diurna bien ejecutada puede elevar la satisfacción y retención. Además, ayuda a controlar costos: cuando la jornada está bien definida, se reducen recargos por mala programación y se mejora el uso de capacidad del equipo. El beneficio central, sin embargo, es cultural: una organización que respeta horarios y planifica bien comunica seriedad y cuidado, y eso se siente en el clima laboral.
Orden operativo y coordinación
Con jornada diurna, las áreas se alinean mejor y disminuyen cuellos de botella por horarios.
Bienestar y sostenibilidad
Respetar el día laboral reduce el desgaste y sostiene el desempeño con menos rotación.
- Menos fricción de coordinación.
- Mejor equilibrio y retención.
¿Cómo organizar una jornada diurna correctamente?
La organización comienza por identificar las necesidades reales de la operación y compararlas con la jornada legal y contractual. No basta con publicar un horario: la empresa debe asegurar que reuniones, cierres, tiempos de preparación y actividades posteriores no amplíen de forma habitual el tiempo de trabajo.
El proceso puede organizarse así:
- Revisar el régimen aplicable.
Confirmar si el trabajador está sujeto a la jornada máxima general o a una regla especial. - Verificar el contrato.
Revisar la jornada pactada, la modalidad, los días de trabajo y la disponibilidad acordada. - Definir la distribución semanal.
Organizar las horas dentro de cinco o seis días, garantizando el descanso correspondiente. - Establecer horas de entrada y salida.
Indicar con claridad el horario ordinario y los cambios autorizados. - Definir los descansos.
Precisar su duración y si hacen o no parte del tiempo efectivo. - Identificar turnos que cruzan las 7:00 p. m.
Parametrizar el recargo nocturno desde esa hora. - Regular el trabajo suplementario.
Establecer quién puede autorizarlo y cómo se registra. - Configurar la nómina.
Actualizar el valor de la hora, los recargos y la jornada semanal de 42 horas. - Implementar un registro confiable.
Conservar evidencia de horarios, turnos, novedades y horas adicionales. - Controlar reuniones y mensajes fuera de horario.
Evitar que la disponibilidad informal se convierta en trabajo no reconocido. - Revisar cargas de trabajo.
Las extensiones frecuentes pueden indicar falta de personal, procesos deficientes o metas poco realistas. - Conciliar tiempo y nómina.
Comparar los registros de asistencia con los valores pagados.
Un sistema de asistencia no reemplaza la gestión. Los registros deben ser comprensibles, accesibles y coherentes con la realidad, sin utilizarse como mecanismo de vigilancia desproporcionada.
¿Cuál es el papel de Recursos Humanos en la jornada diurna?
La relación de recursos humanos con la jornada diurna es directa porque RRHH traduce el diseño del horario en reglas, acuerdos y prácticas sostenibles. Desde RRHH se definen lineamientos: cómo se pacta el horario, cómo se reportan novedades, cómo se controlan permisos y cómo se gestiona el tiempo extra cuando aparece. También se cuida la equidad: que no existan “jornadas diurnas” en papel y jornadas extendidas en la realidad para ciertos equipos.
En Colombia, RRHH además cumple un rol cultural: educar a líderes sobre límites, promover prácticas de desconexión y evitar que la disponibilidad permanente se vuelva expectativa implícita. Cuando RRHH actúa con proactividad, la jornada diurna se vuelve una herramienta de orden y bienestar; cuando reacciona tarde, se vuelve un foco de reclamos y desgaste.
Guardián de coherencia
Debe asegurar que lo pactado, lo vivido y lo pagado coincidan, sin contradicciones.
Aliado del liderazgo
Límites y hábitos se sostienen cuando líderes entienden el impacto de “pedir una cosa más”.
- Lineamientos claros de horario
- Reglas de permisos y novedades
La jornada diurna comprende el trabajo realizado entre las 6:00 a. m. y las 7:00 p. m., pero no autoriza a laborar durante todo ese intervalo. Desde julio de 2026, la jornada ordinaria máxima general es de 42 horas semanales para los trabajadores cobijados por la reducción legal. Para liquidarla correctamente, la empresa debe separar horas ordinarias, nocturnas y extras, mantener registros confiables y conciliar el tiempo trabajado con la nómina.
Preguntas frecuentes
¿Cómo afecta la jornada diurna al Ministerio de Trabajo?
La jornada diurna afecta al Ministerio de Trabajo en la medida en que se convierte en un punto frecuente de reclamo cuando hay inconsistencias entre horario pactado, tiempo trabajado y reconocimiento correspondiente. En Colombia, muchas tensiones laborales se escalan cuando el colaborador siente que la jornada se extendió sin control o que se exigieron tiempos fuera de horario sin reglas claras. Para las empresas, esto significa que la jornada diurna debe ser demostrable: registros, autorizaciones, comunicaciones y políticas consistentes. También implica que los criterios se apliquen de manera uniforme; la arbitrariedad es lo que más enciende conflictos. Cuando la organización tiene trazabilidad y una práctica estable, reduce fricción y responde con tranquilidad. Cuando opera con informalidad, cada caso se vuelve discusión.
¿Cómo se relaciona la jornada diurna con el aguinaldo?
La relación entre jornada diurna y aguinaldo aparece cuando el beneficio de fin de año se conecta con criterios de desempeño, asistencia o cumplimiento de objetivos, y la empresa necesita reglas claras para no generar comparaciones destructivas. En Colombia, la prima de servicios suele tener carga emocional, y cualquier percepción de arbitrariedad impacta el clima. Una jornada diurna bien definida ayuda a evitar un error común: premiar “horas extras” como sinónimo de compromiso. Si la cultura reconoce a quien se queda hasta tarde, la jornada diurna pierde sentido y el aguinaldo puede reforzar un hábito dañino. En cambio, cuando la empresa reconoce resultados y buenas prácticas dentro de horarios sostenibles, el aguinaldo (si existe) se convierte en un gesto coherente con bienestar y productividad.
¿Cómo puede afectar la jornada laboral a la jornada diurna?
La jornada laboral puede afectar la jornada diurna cuando la empresa mezcla conceptos o cuando la operación exige extensiones sin rediseñar el sistema. En Colombia, es común que la “jornada diurna” exista formalmente, pero que la jornada laboral real se desplace por reuniones tardías, cierres operativos, traslados o expectativas de respuesta fuera de horario. Ahí aparece la tensión: el modelo diurno queda en papel, pero la cultura empuja a un modelo extendido. Para las organizaciones, esta afectación es una señal de alerta: indica que hay un problema de capacidad, de planificación o de límites de coordinación. La solución rara vez es “disciplinar” al equipo; suele ser rediseñar cargas, mejorar procesos y establecer reglas de comunicación. Si no se hace, la jornada diurna se vuelve frágil y pierde credibilidad.
¿Qué implicaciones tiene el trabajo remoto con respecto a la jornada diurna?
El trabajo remoto cambia la manera de proteger la jornada diurna porque borra fronteras físicas: la casa se vuelve oficina y la oficina puede “aparecer” a cualquier hora. En Colombia, muchas empresas adoptaron remoto o híbrido y descubrieron que, sin reglas claras, la jornada diurna se diluye: mensajes temprano, reuniones al final del día, solicitudes nocturnas que se vuelven costumbre. La implicación principal es diseñar límites: horarios de conexión, ventanas de reunión, tiempos de respuesta y criterios de urgencia. También se necesita trazabilidad de tiempo y enfoque en resultados, para no caer en control excesivo. Cuando se gestiona bien, el remoto fortalece la jornada diurna porque permite flexibilidad con orden. Cuando se gestiona mal, la jornada se estira y el equipo se agota en silencio, con la sensación de estar “siempre disponible”.
¿Cómo impacta la jornada diurna en la cultura organizacional?
La jornada diurna impacta la cultura organizacional porque define lo que la empresa considera normal: si se respeta el horario, se respeta a la persona; si se invade, se instala la idea de que el tiempo personal es negociable. En Colombia, esto se siente especialmente en equipos con responsabilidades familiares y en entornos donde el transporte y la seguridad influyen en la experiencia diaria. Una jornada diurna bien sostenida crea una cultura de previsibilidad: las personas pueden planear, descansar y rendir mejor. Además, impacta la percepción de justicia: si ciertos equipos siempre se quedan más tarde sin reconocimiento o sin una razón clara, aparece resentimiento. La cultura se fortalece cuando la empresa alinea discurso y práctica: habla de bienestar y también organiza reuniones, metas y cierres dentro de límites razonables. Cuando no lo hace, el mensaje cultural se rompe y la confianza se erosiona.
¿Qué implicaciones tiene la jornada diurna en la licencia de maternidad?
La jornada diurna tiene implicaciones en la licencia de maternidad porque el respeto por horarios y límites se vuelve más importante antes, durante y después de ese periodo. En Colombia, la maternidad es un momento sensible donde la empresa demuestra si su cultura de cuidado es real. Antes de la licencia, una jornada diurna ordenada facilita la transición: entregas claras, tiempos para documentar y transferir conocimiento sin urgencias permanentes. Durante la licencia, el respeto por la jornada (y por la desconexión) se traduce en no presionar con mensajes o solicitudes “pequeñas” que, en la práctica, rompen el descanso. Y al retorno, una jornada diurna bien diseñada permite reintegración sin choques: claridad de expectativas, cargas realistas y coordinación del equipo para que la operación no se sostenga con sobretiempo. La implicación central es la retención: cuando el retorno es humano y ordenado, la empresa protege el talento humano y la confianza.
¿Cómo afecta el Código Sustantivo del Trabajo a la jornada diurna?
El Código Sustantivo del Trabajo afecta la jornada diurna porque define el marco que ordena la relación laboral: límites, criterios de jornada, y reglas que inciden en cómo se organiza el tiempo de trabajo. Para las empresas en Colombia, esto significa que la jornada diurna no se puede manejar como una costumbre informal; debe estar alineada con políticas internas, contratos y prácticas reales de operación. El mayor riesgo aparece cuando hay contradicción: un horario diurno pactado, pero una realidad de extensión diaria; ahí la organización queda expuesta a reclamos y a pérdida de confianza interna. Además, el marco laboral empuja a documentar y a sostener la consistencia: cómo se registran cambios, cómo se autorizan extensiones y cómo se cuida el descanso. En la práctica, el impacto más valioso del marco es cultural: obliga a poner límites claros y a evitar que la productividad se construya sobre desgaste permanente.
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