Jueves, 8 de Noviembre, 2018

4 formas de integrar un equipo multicultural

Por haber viajado, crecido bi-culturalmente y trabajado en el extranjero varios años, creí que era bastante consciente y abierta culturalmente. Fue mi mudanza hace unos meses a Ho Chi Minh City, Vietnam, lo que hizo darme cuenta que en efecto tenía y tengo muchísimo que aprender.

La experiencia de mudarme hasta uno de los países más lejanos de mi hogar, geográficamente y culturalmente, me presentó una oportunidad emocionante y retadora. Como miembro del equipo de People Ops en mi empresa, Wizeline, parte de mi trabajo (y nuestra misión como equipo) es ser guardiana de la cultura empresarial. Para mi, parte de esa responsabilidad también involucra crear y sostener un ambiente en el cual las personas se sienten culturalmente respetadas y cómodas. Siendo la huésped en un país de una parte del mundo nueva para mi, entendí que para cumplir con ese propósito tenía que integrarme más en la cultura de Vietnam. No podía pretender contribuir a mantener un ambiente culturalmente consciente si no entendía la cultura del país donde estaba.

Todos estos cambios en mi vida, los puedo resumir en 4 lecciones claves que me han ayudado a apoyar la creación de un puente entre nuestro equipo multicultural. Antes de empezar cualquier proceso de “integración”, es necesario entender y observar. Podría resumir mi aprendizaje hasta ahora en los siguientes cuatro tips:

  1. Reconoce que tus creencias no son absolutas: desde que éramos niños nos enseñaron que hay maneras de comportarnos, sabemos que hay comportamientos que son correctos y otros incorrectos. Lo que pocas veces nos enseñan, es que esas “reglas” cambian dependiendo del país donde nos encontramos. La realidad es que, tratándose de cultura, no hay “correcto” ni “incorrecto”. Si tu objetivo es escalar un equipo a nivel global es importante empatizar y mantener una postura abierta hacia diferentes tradiciones, maneras de pensar, y formas de ser. El cambio comienza siendo ejemplo de lo que se pretende alcanzar.
  2. Entiende a tu gente: cuando muestras interés y curiosidad en la cultura de la otra persona, ellos o ellas sentirán que respetas su cultura. Tomarse le tiempo para entender la cultura de otra persona es decir: “Reconozco que nuestras culturas son diferentes y me interesa aprender más sobre tus creencias”. Aunque no necesariamente significa que estarás de acuerdo con ellas, muestra que respetas las diferencias. ¿Cómo lograrlo? Facilitar sesiones con grupos de 3-5 personas puede ser una forma muy efectiva de profundizar en los valores culturales y sus costumbres. Durante estas sesiones, el facilitador hace preguntas (cinco como máximo) sobre la cultura y el ambiente laboral ideal. Es importante tomar notas sobre la discusión entre los participantes. Trata de construir las preguntas sin incluir el nombre de tu compañía. Si bien es probable que surjan detalles relacionados con tu empresa, el objetivo de la sesión es comprender a la gente y su trasfondo cultural.
  3. Educa a tu equipo: Ahora que cuentas con suficiente información, ¿qué deberías hacer con ella? Comparte este conocimiento para crear conciencia cultural en tu empresa. Esto podría llevarse a cabo a través de un taller cultural interno, incorporando lo que se aprendió en el programa de capacitación (altamente recomendado para garantizar que los nuevos empleados sean conscientes desde el primer día), organizando eventos culturales regulares en la oficina, etc. No todos tienen la oportunidad de viajar y experimentar diferentes formas de vida de primera mano. La mejor alternativa es educando a tu equipo sobre las diferencias culturales y demostrando que todas las culturas que forman parte de tu empresa son valoradas.
  4. Crear una cultura empresarial consistente: además de respetar y reconocer las diferencias culturales, la empresa debe garantizar que todas las personas de todos los países se sientan parte de un mismo equipo. Aunque cada oficina inevitablemente tendrá diferentes características y ambientes, la cultura general de la empresa debe permanecer constante. Identifícala y comunícala a todos los empleados. Si la empresa tiene definida una misión, asegúrate que sea visible en todas las oficinas; todos deberían conocer cuáles son los valores de la empresa donde trabajan. Una cultura empresarial consistente puede ayudar a crear un terreno común y un sentido de equipo.

Como personas trabajando en un mundo que se esta volviendo cada vez más global, tenemos que ser empáticos y conscientes. Uno nunca deja de aprender de la cultura, al menos no deberíamos. Sobretodo en un ambiente como Wizeline, donde tenemos más de 15+ países distintos representados por nuestro equipo.

Independientemente del rol o profesión que desempeñemos, debemos aprovechar del mundo multicultural en que vivimos para aprender de nuestros amigos y compañeros provenientes de otros backgrounds. Tomar un paso atrás y analizar nuestras propias creencias desde la perspectiva de alguien más, así como entender otras maneras de vivir y pensar, nos forma como profesionistas globales.

Giuliana Lucchesi

Anterior:
Más Artículos...
Más Artículos...