Viernes, 15 de Diciembre, 2017

Identifica a los líderes en tu empresa

Pocas figuras son más importantes e icónicas en una organización que el líder; el liderazgo empresarial está personificado por una silueta asertiva, de actitudes positivas y que sirve como catalizador para el cumplimiento de metas y buen desempeño de un equipo. Por ello, toda empresa busca medir el liderazgo de sus colaboradores y potenciar al máximo su desarrollo.

Pero ¿cuáles son las características del líder? Un líder es tan bueno como sus conocimientos y habilidades, sin embargo, no es necesario ser un genio o la persona con más experiencia en el equipo para llegar a ser uno; se trata más bien de un balance perfecto entre estas cualidades y una actitud positiva, de frente a la adversidad, dispuesta a apoyar a sus colegas y potenciar sus talentos al máximo.

¿Qué sabe un líder?

En esencia, sus conocimientos básicos deben estar apegados al escenario en el que se desarrolla: el mercado. El líder sabe identificar las fortalezas y debilidades de la competencia y está al tanto de todos los procesos y forma de trabajo de su propia organización. Para un líder es vital entablar fuertes lazos con todas las personas en su equipo, así, no solo está al tanto de sus habilidades y lo que ocurre en su entorno inmediato, sino también de sus preocupaciones, dudas e intereses.

¿Cuáles son sus habilidades?

La inteligencia emocional es clave en la creación de un gran líder. Estas habilidades no se ejercitan en el plano educativo del todo, más bien son forjadas día a día en el escenario de trabajo, colaborando en equipo. El líder es un agente de cambio que cuenta con la habilidad de influenciar positivamente a su círculo cercano; conoce el panorama y por ello puede ver a futuro, por lo que también es un claro estratega. La resolución de conflictos, las habilidades de comunicación y un trabajo enfocado a los logros son su marca característica

Estilos clásicos de liderazgo

En la medición de esta cualidad, nos encontramos con tres modelos clásicos de liderazgo, desde el exceso de autoridad hasta su contraparte pasiva. Estos son:

Liderazgo Autocrático

Mantienen el absoluto control sobre sus colaboradores, dificultando así el trabajo en equipo. Interponen su autoridad en el manejo y resolución de problemas, por lo que se encuentran lejos de ser líderes eficaces, ya que muchas veces su equipo de colaboradores se sienten intimidados. Su estilo es sumamente organizado y rígido.

Liderazgo Democrático

Este tipo de líderes valora sobre todo a los miembros de su organización, pues reconoce que en la colaboración se encuentra la fuerza. No por ello deja de lado sus responsabilidades como trabajador; es participativo y facilita el clima positivo.

Liderazgo Laissez-Faire

Del francés “dejar hacer”. Como su nombre, este tipo de líder adjudica el trabajo a sus colaboradores, ejerciendo poca o nula autoridad en su equipo. Su intervención mínima, si bien puede arrojar como resultado un ambiente laboral relajado y pasivo, representa un conflicto con la organización, pues las metas tienen menos posibilidad de ser alcanzadas y su falta de acción puede incluso entablar conflictos.

Así, la medición del liderazgo puede ser comparativa: de entre dos candidatos o agentes de cambio, ¿quién genera los mejores resultados sin desequilibrar el ambiente laboral?; la medición puede también ser cualitativa: se deben identificar las cualidades, habilidades, actitudes y conocimientos del líder.

De esta forma, podemos identificar a los colaboradores que mayores beneficios aportan a la organización y potenciar su liderazgo creando incentivos y fijando metas. Si en nuestra organización no se logran identificar claros líderes, entonces habrá que desarrollar estrategias para su crecimiento, pues para lograr ser una empresa saludable, competitiva e influyente es vital contar con la guía y visión de uno.

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