En México, los ingresos sin factura son cobros o percepciones que no cuentan con un CFDI individual, pero esto no significa automáticamente que estén exentos de impuestos o de obligaciones fiscales. Para determinar su tratamiento, primero debe revisarse si la operación estaba obligada a documentarse mediante CFDI o si existe otra regla de comprobación aplicable.
Para las empresas, esta diferencia es importante para mantener consistencia entre facturación, contabilidad y pago de impuestos. A continuación explicamos cuándo puede existir un ingreso sin factura individual, cómo declararlo y qué debe revisar una empresa para evitar inconsistencias ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
En resumen: un ingreso sin factura no es automáticamente un ingreso exento, no acumulable ni libre de IVA.
Información fiscal revisada a septiembre de 2026.
¿Qué es un CFDI?
El Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) es el documento electrónico utilizado en México para respaldar fiscalmente determinadas operaciones, ingresos, pagos y retenciones. El artículo 29 del Código Fiscal de la Federación (CFF) establece que, cuando las disposiciones fiscales obliguen a expedir comprobantes por los actos o actividades realizados, los ingresos percibidos o las retenciones efectuadas, estos deben emitirse mediante CFDI.
Por lo tanto, recibir un ingreso y tener la obligación de emitir una factura son cuestiones relacionadas, pero no idénticas. El tratamiento depende de la operación realizada y de las disposiciones fiscales aplicables.
¿Quién debe emitir el CFDI por los ingresos?
La persona física o moral que realiza una operación debe revisar si las disposiciones fiscales le exigen emitir el comprobante correspondiente. Esto significa que no todos los ingresos se documentan de la misma manera ni existe un único plazo de expedición aplicable a cualquier CFDI. Por ejemplo, en una relación laboral subordinada el trabajador no expide una factura por sus servicios al patrón. Es el empleador quien genera el CFDI de nómina por las remuneraciones pagadas a sus trabajadores o a personas asimiladas a salarios.
La regla 2.7.5.1 de la Resolución Miscelánea Fiscal establece disposiciones específicas sobre la fecha de expedición y entrega de estos CFDI, incluyendo pagos a trabajadores, asimilados a salarios y determinados pagos por separación. Por eso, antes de considerar un ingreso como “sin factura”, conviene identificar quién tiene la obligación de emitir el CFDI, qué tipo de comprobante corresponde y en qué momento debe expedirse de acuerdo con la regla aplicable.
¿Cuándo puede no emitirse una factura individual?
No recibir o emitir una factura individual no significa necesariamente que una operación quede sin comprobación fiscal. Uno de los ejemplos más claros se presenta en determinadas operaciones realizadas con el público en general.
La regla 2.7.1.21 de la Resolución Miscelánea Fiscal permite elaborar un CFDI diario, semanal o mensual en el que se concentren las operaciones realizadas con el público en general durante el periodo correspondiente, siempre que se cumplan los requisitos establecidos. El CFDI global puede remitirse al SAT dentro de las 24 horas siguientes al cierre de las operaciones del periodo respectivo.
| Situación | Tratamiento del CFDI | Punto clave |
| Sueldos y salarios | El patrón emite CFDI de nómina | El trabajador no factura al empleador |
| Operaciones con público en general | Puede utilizarse un CFDI global conforme a las reglas aplicables | No tener factura individual no significa dejar la venta sin registrar |
Un caso distinto es el de los ingresos exentos o no acumulables. Que un concepto tenga ese tratamiento para el Impuesto sobre la Renta (ISR) no significa automáticamente que esté libre de obligaciones de comprobación. En consecuencia, cada operación debe analizarse de acuerdo con la disposición fiscal que la regula.
¿Cómo declarar ingresos sin factura ante el SAT?
No existe un único procedimiento para declarar ingresos sin factura. En México, la forma de hacerlo depende del régimen fiscal, del origen del ingreso, de los impuestos aplicables y de si originalmente existía la obligación de emitir un CFDI. Antes de presentar la declaración conviene seguir este orden:
- Identificar el origen del ingreso. Determinar qué operación o concepto generó el cobro.
- Revisar si debía emitirse un CFDI. La falta de factura no elimina una obligación de comprobación cuando esta existe.
- Regularizar la operación cuando corresponda. Si debió generarse un CFDI, debe revisarse la forma adecuada de corregir la situación.
- Determinar el tratamiento fiscal. Es necesario identificar los impuestos y reglas que corresponden al ingreso.
- Reconocer el ingreso en la declaración correspondiente. El registro debe realizarse de acuerdo con el régimen fiscal del contribuyente.
Para una empresa, este análisis debe mantenerse coordinado con sus registros contables. La información presentada ante el SAT debe ser consistente con las operaciones realmente realizadas durante el periodo.
¿Qué pasa si tengo ingresos sin factura?
Cuando una empresa tiene ingresos sin factura, primero debe determinar por qué no existe el comprobante. Las consecuencias son diferentes dependiendo de si había o no obligación de emitirlo.
- Si debía emitirse un CFDI: debe revisarse la regularización de la operación, su registro contable y las posibles inconsistencias entre facturación y declaraciones.
- Si no correspondía una factura individual: deben conservarse los registros y cumplir con el mecanismo de comprobación que resulte aplicable.
También es importante distinguir no facturar de no declarar. Emitir un CFDI y reconocer un ingreso para efectos fiscales son obligaciones relacionadas, pero una no sustituye automáticamente a la otra. Si un ingreso debía declararse, la ausencia del CFDI no significa que pueda omitirse de la declaración; del mismo modo, declarar el ingreso no corrige por sí solo una obligación de facturación incumplida.
Si el CFDI debía expedirse durante un periodo determinado y no se hizo oportunamente, la empresa debe revisar cómo regularizar la operación conforme al tipo de comprobante y a las disposiciones aplicables.
Además, el artículo 83, fracción VII del CFF considera una infracción no expedir, entregar o poner a disposición de los clientes los CFDI cuando las disposiciones fiscales establecen dicha obligación. La misma disposición contempla los comprobantes que amparan operaciones realizadas con el público en general. Por ello, recibir el dinero no es el único elemento que debe considerar una empresa. Finanzas y Contabilidad deben verificar también cómo se documentó, registró y declaró la operación.
¿Cómo justificar un ingreso sin factura?
Justificar un ingreso sin factura comienza por demostrar su origen y la operación que lo generó. Dependiendo del caso, la empresa puede contar con documentación como:
- contratos;
- estados de cuenta;
- registros contables;
- comprobantes de pago;
- recibos;
- órdenes de compra;
- documentación comercial relacionada con la operación.
Estos documentos aportan trazabilidad y permiten relacionar el movimiento financiero con una operación determinada. Si el ingreso se recibió en efectivo, también debe conservarse la documentación disponible que permita identificar su origen, monto, fecha y relación con la operación registrada por la empresa.
Sin embargo, estos documentos no sustituyen automáticamente un CFDI cuando existía la obligación legal de emitirlo. El soporte documental de una operación y el cumplimiento de las obligaciones de facturación deben analizarse por separado. Mantener esta evidencia también facilita las conciliaciones entre bancos, contabilidad, facturación y declaraciones fiscales, especialmente cuando existen operaciones que no cuentan con una factura individual.
¿Cómo contabilizar un ingreso sin factura?
Un ingreso sin factura no debe quedar fuera de los registros contables únicamente porque no exista un CFDI individual. La empresa primero debe identificar la naturaleza de la operación y la documentación que respalda el movimiento. Para mantener trazabilidad, conviene:
- Identificar la operación que generó el ingreso.
- Reunir la documentación disponible, como contratos, estados de cuenta o comprobantes de pago.
- Registrar la operación según su naturaleza contable.
- Conciliar el movimiento con los registros bancarios y administrativos.
- Revisar de manera independiente si existía obligación de emitir CFDI.
- Determinar el tratamiento fiscal correspondiente.
Esto permite diferenciar dos procesos que suelen confundirse: registrar una operación en la contabilidad y cumplir con las obligaciones fiscales de comprobación. Para equipos de Finanzas, esta separación es relevante porque una operación puede estar registrada contablemente y, al mismo tiempo, presentar una inconsistencia fiscal si debió contar con un CFDI que no fue expedido.
¿Los ingresos sin factura causan IVA?
La ausencia de una factura no determina por sí sola si debe pagarse Impuesto al Valor Agregado IVA). La Ley del Impuesto al Valor Agregado establece que este impuesto puede causarse, entre otros supuestos, por la enajenación de bienes, la prestación de servicios independientes, el uso o goce temporal de bienes y la importación de bienes o servicios.
Además, el artículo 1-B de la LIVA establece cuándo las contraprestaciones se consideran efectivamente cobradas para efectos del impuesto, incluyendo diferentes formas de pago.
Por ello, ingreso sin factura no equivale a ingreso sin IVA. Finanzas y Contabilidad deben revisar la naturaleza de cada operación, el momento del cobro y las disposiciones aplicables antes de determinar su tratamiento fiscal. Mantener procesos adecuados para emitir, conciliar y controlar los CFDI ayuda a reducir diferencias entre facturación, contabilidad, nómina y declaraciones.
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