Lunes, 18 de Diciembre, 2017

¿Y tú? ¿Qué esperas para innovar en tu empresa?

Innovar es encontrar una forma nueva, poco ortodoxa y más eficiente de hacer las cosas. Comúnmente, estamos acostumbrados a ver cómo se innova en cuestión de productos tecnológicos de una manera tan acelerada que en ocasiones es difícil llevar la cuenta. ¿Sabías que la innovación también puede llevarse a cabo en el ámbito organizacional?

En este aspecto, la innovación organizacional cuenta con una gran ventaja sobre la innovación en los productos; esta última es fácilmente imitada o se encuentra rápidamente con decenas de nuevos productos de la misma índole. La innovación organizacional, por su parte, fácilmente puede pasar desapercibida por décadas, pues de existir un cambio positivo en los resultados obtenidos, este no se adjudicará a cambios en la organización; es probable que se piense de estos como un golpe de suerte o una buena racha en el mercado.

¿Cómo podemos aplicar la innovación organizacional en nuestro contexto?

Debemos dejar claro que para la innovación no hay receta, muchas veces es un producto incidental y tiene orígenes accidentados. Al evaluar los procesos innovadores en el ámbito organizacional, los expertos han encontrado las siguientes características comunes:

  1. Va en contra de los estatutos clásicos de la administración: en ocasiones, para innovar es necesario tomar el camino menos esperado. En el pasado, teóricos en finanzas jamás podrían haber predicho un fenómeno como el internet, donde muchos usuarios crean y comparten material sin esperar un beneficio a cambio, rompiendo así con todos los esquemas del comercio y la creación de bienes.
  2. Es sistémica y abarca la gran mayoría de las áreas: las innovaciones eficaces no ocurren con un pequeño cambio en la organización, requieren de la participación y el cambio de esquemas de todas las áreas. Una empresa de corte industrial que decide innovar retomando las opiniones y sugerencias de sus trabajadores de almacén y ensamblaje –y no de los expertos de siempre– deberá cambiar sus prioridades; ahora, se trabajará bajo un sistema inverso, donde el colaborador del día a día tiene la palabra.
  3. Mejora con el tiempo: para que una innovación logre cambios significativos, debe ser adoptada como plan a largo plazo y así perdurar a través del tiempo. Este proceso crónico, sin embargo, no deberá ser pasivo; se trabajará sobre él de manera progresiva, identificando siempre que puede mejorar.

La innovación parte del pensamiento creativo, pero en ocasiones también lo hace desde la inconformidad. Por ello, además, se sugiere aplicar encuestas masivas sobre los niveles de satisfacción de los trabajadores. Si se encuentra algo que moleste o interfiera con su productividad, probablemente sea la oportunidad perfecta para impulsar un cambio a nivel creativo y así, tal vez, innovar de cierta forma.

¿Cuáles son los beneficios de la innovación organizacional?

La búsqueda de innovación es la excusa perfecta para liberar el potencial creativo de una empresa. Los cambios que se realizan en su búsqueda suelen ser positivos, orillando al crecimiento de la empresa y mejorando enormemente los procesos de la organización haciéndolos más efectivos. La información es compartida de manera abierta, generando un ambiente laboral más libre. Al lograrse de manera exitosa, la innovación en los procesos organizacionales puede acentuar el valor de los productos, brindándoles incluso prestigio, pues el consumidor final sabrá que en ningún otro sitio se trabaja de la misma manera.

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