Asignación automática
Asigna capacitaciones automáticamente según puesto, área, ubicación u otros atributos.
Crea cursos y rutas de aprendizaje personalizadas, desarrolla las competencias de tu equipo y conecta la capacitación con el desempeño para impulsar su crecimiento profesional.
Crea experiencias de aprendizaje, desarrolla competencias
y acompaña el crecimiento de cada colaborador.
Descubre cómo crear, asignar y dar seguimiento a capacitaciones y planes de desarrollo, de principio a fin.
Centraliza cursos, aprendizaje, competencias y desarrollo profesional en una sola plataforma.
FICHA TÉCNICA
Consulta funcionalidades, rutas de aprendizaje, competencias, evaluaciones y herramientas para desarrollar a tu equipo.
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y otros módulos Runa para impulsar el crecimiento de tu equipo.
Conoce cómo empresas desarrollan las habilidades de sus equipos
y crean una cultura de aprendizaje continuo con Runa.
Un software de capacitación y desarrollo de empleados ayuda a ordenar todo lo relacionado con el aprendizaje dentro de la empresa. Cursos, rutas de aprendizaje y planes de desarrollo pueden gestionarse desde un mismo lugar. Con Runa, RRHH puede asignar contenidos, revisar avances y trabajar las competencias que necesita cada colaborador. La capacitación deja de vivir por un lado y el desempeño por otro. Ambos temas pueden conectarse para entender mejor qué necesita trabajar cada persona.
Cuando RRHH empieza a manejar varios cursos, grupos y fechas al mismo tiempo, llevar el control por separado se complica rápido. Ahí entra un LMS, que significa Learning Management System. Sirve para centralizar la formación en un solo espacio. Desde ahí se pueden preparar cursos, asignar contenidos, revisar avances, evaluar lo aprendido y consultar el historial de cada colaborador. Y cuando toca revisar cómo va cada persona, la información ya está ahí. Sin tener que andar buscando en archivos distintos.
El punto de partida suele ser entender qué necesita aprender cada persona y para qué. No requiere lo mismo alguien que acaba de entrar que un colaborador que está preparándose para asumir nuevas responsabilidades. Con Runa se pueden crear cursos y rutas de aprendizaje según puesto, área o necesidades de desarrollo. También es posible asignar capacitaciones, marcar contenidos como obligatorios u opcionales y revisar el avance. Después se pueden evaluar los conocimientos adquiridos para saber qué tanto se aprovechó la capacitación.
Las rutas de aprendizaje organizan varios cursos y actividades en una secuencia con sentido. En lugar de soltar contenidos aislados y esperar que cada persona sepa por dónde empezar, se marca un camino. El equipo de recursos humanos puede adaptar ese recorrido según el puesto, el área, el nivel o las habilidades que se necesiten desarrollar. Así, dos colaboradores de la misma empresa pueden seguir rutas distintas si sus funciones o necesidades no son las mismas.
Un Plan de Desarrollo Individual, o PDI, pone por escrito hacia dónde necesita crecer un colaborador y qué puede hacer para avanzar. Puede incluir objetivos de desarrollo, competencias por fortalecer y capacitaciones o acciones relacionadas con esas metas. No se trata solo de hacer una lista y guardarla. El valor está en poder revisar el avance con el tiempo y saber si las acciones acordadas realmente están ayudando al crecimiento profesional de la persona.
Una evaluación de desempeño suele dejar pistas bastante claras sobre lo que conviene trabajar después. Puede aparecer una competencia que necesita refuerzo, una habilidad por desarrollar o algún tema que está frenando ciertos resultados. Con Runa, esas necesidades pueden llevarse a acciones más concretas. Por ejemplo, cursos, rutas de aprendizaje o Planes de Desarrollo Individual. Así, la evaluación no termina solamente con una calificación y RRHH puede darle continuidad a lo que se habló.
Hay varias formas de verlo. RRHH y cada manager pueden revisar participación, avance, cursos terminados, resultados de evaluaciones y cumplimiento de capacitaciones. Los reportes también ayudan a detectar dónde siguen existiendo brechas de conocimiento o habilidades. No basta con saber cuántas personas entraron a un curso. También importa ver quién lo terminó, qué aprendió y qué temas necesitan más seguimiento.
La capacitación suele estar más ligada a lo que una persona necesita aprender para mejorar su desempeño actual. El desarrollo mira un poco más adelante. Ahí entran competencias, crecimiento profesional y responsabilidades que el colaborador podría asumir con el tiempo. Una plataforma de capacitación y desarrollo permite trabajar ambos frentes juntos. Así, RRHH puede atender necesidades del puesto de hoy sin perder de vista hacia dónde puede crecer cada persona dentro de la empresa.