Martes, 7 de Noviembre, 2017

Tipos de incapacidad laboral

Los accidentes y enfermedades de trabajo son algunos de los sucesos más imprevistos y comunes que pueden suceder en cualquier empresa o compañía. Es por eso, que como patrón, jefe, dueño o coordinador, debes estar preparado para cualquier evento que pueda suceder. Un accidente te puede dejar con un trabajador menos, pero además, con ciertas cuotas que debes pagar. Aquí, se pretenden responder todas las preguntas correspondientes a las incapacidades laborales: qué son, cómo funcionan, tipos, plazos de cada una y qué debes hacer en caso de que exista algún incapacitado laboral en tu empresa.

Qué es una incapacidad laboral

La incapacidad laboral se da como consecuencia de cualquier accidente de trabajo. Es decir, algún trabajador necesita haber sufrido un traumatismo, lesión, golpe, magulladura o cualquier choque de este tipo, realizando alguna de sus actividades laborales. Luego de este accidente, es necesario que el empleado asista a una consulta médica en donde se declare y avale, que el trabajador necesita rehabilitación o ha perdido completamente sus habilidades y destrezas para seguir llevando a cabo sus actividades laborales, ya sea por el resto de su vida o temporalmente.

Incapacidades laborales temporales

Las incapacidades laborales pueden funcionar de manera distintas y a grandes rasgos, se dividen en dos grupos que pueden llegar a poseer más ramificaciones: las incapacidades laborales temporales y las incapacidades laborales permanentes. Como su nombre lo indica, es temporal, y en este escenario se demuestra que el trabajador o empleado ha perdido sus capacidades, pero que con el debido descanso, alimentación y rehabilitación puede recuperarse y seguir ejerciendo sus facultades laborales.

Se estima que un trabajador puede permanecer con una incapacidad laboral temporal por un período de 52 semanas, lo que es igual a un año, o 365 días. Luego de este tiempo, debe re-evaluarse la condición del empleado y definir si sus condiciones de salud se mantienen insuficientes para continuar laborando, o si por otro lado, puede reincorporarse a sus actividades laborales respectivas. En caso de seguir incapacitado, puede extenderse un permiso por 180 días más, pero luego se determinará como una incapacidad laboral permanente, ya sea total o parcial. Si se demuestra que la incapacidad temporal laboral provino de un accidente de trabajo, debe ser remunerada y el empleado tiene todo el derecho de recibir el 100% del salario base que recibía mensual, quincenal o semanalmente al momento de ocurrir el accidente.

Incapacidades laborales permanentes

A su vez, este tipo de incapacidad se divide en dos grandes tipos, en donde el empleado tiene condiciones ligeramente distintas:

  • Incapacidad laboral permanente parcial para la profesión habitual: Se determina que aunque el trabajador ha perdido ciertas capacidades, no le impiden continuar con el desarrollo de su profesión y las limitaciones son menores a un 33%.
  • Incapacidad laboral permanente total para la profesión habitual: En donde el empleado recibe asistencia médica y luego de los chequeos correspondientes, se dicta que el trabajador ha perdido completamente sus facultades y habilidades para seguir laborando en la empresa, sin embargo, posee la capacidad de obtener otro empleo, realizando actividades laborales distintas a las que solía hacer.
  • Incapacidad laboral permanente total para todo trabajo: Cuando el accidente ha sido tan grave, que el trabajador ha perdido todas sus capacidades para seguir laborando, tanto en ese empleo, como en cualquier otro, dejándolo completamente desempleado por el resto de su vida.
  • Gran invalidez: Pequeño subgrupo dentro de la incapacidad laboral permanente total. En este escenario, el empleado, necesita la ayuda de otra persona para realizar las tareas más simples y sencillas de la vida cotidiana.

En el primer caso, las incapacidades laborales permanentes parciales son remuneradas en un 70%, tomando en cuenta el salario base y total que recibía el empleado al momento del accidente. En caso de una incapacidad laboral permanente total, corresponde al Instituto Mexicano del Seguro Social dictar la cuota o prima correspondiente a la remuneración que deberá recibir el empleado. Normalmente, toma en cuenta factores como la edad, salud general, calidad de vida, entre otros. En estos casos, si el trabajador ha quedado en un estado de gran invalidez, la cuota a pagar podría llegar a ser el 100% del salario total al momento del accidente.

Pago al empleado por indemnización

Si cada uno de tus empleados se encuentra debidamente registrado en el IMSS, no hagas el pago de manera directa. El IMSS se encargará de realizar todos los pagos y cancelaciones por incapacidades laborales, calculando directamente el monto que deberá recibir cada trabajador, tanto de dinero en efectivo, como en especie. Por otro lado, es importante comprender que por cada incapacitado laboral que tengas en tu empresa, mayor será la cuota de aportaciones para el IMSS. Aunque te desprendes del pago directo a tus empleados, debes seguir cancelando una prima al Instituto Mexicano del Seguro Social para cubrir cada uno de los gastos e indemnizaciones correspondientes a tu compañía.

Embarazo y maternidad

Se considera como una incapacidad laboral tanto el embarazo, como la maternidad. Aunque proviene de una naturaleza completamente distinta, igualmente la trabajadora no se encuentra en la capacidad de llevar a cabo sus actividades laborales. En este caso, la empleada tiene derecho a ausentarse 42 días antes del parto y hasta 42 días después de él, y según los artículos del 101 al 103 de la Ley del Seguro Social, tiene el derecho total de recibir el 100% del salario que percibía al momento del embarazo o parto. El IMSS debe certificar el embarazo para que puedan darse las condiciones de incapacidad laboral.

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