Miércoles, 20 de Diciembre, 2017

Diversidad e Inclusión en Recursos Humanos

En los últimos años, la inversión en la diversidad se ha convertido en un factor estratégico para que las organizaciones puedan captar y retener un capital intelectual capaz de acompañar y adaptarse a los rápidos cambios evidenciados a partir de la globalización. Si antes, pensar en un equipo homogéneo era sinónimo de pocos problemas para una organización, hoy significa comprometer la expectativa de vida de la propia empresa y obviamente abrir espacio para la competencia.

¿Por qué es importante?

La diversidad y la inclusión trae beneficios potenciales, como una mejor toma de decisiones y una mayor resolución de problemas, mayor creatividad e innovación, lo que lleva al desarrollo de productos exitosos, así como las acciones de marketing para diferentes tipos de clientes.

Asimismo ofrece a las organizaciones la capacidad de competir en los mercados globales. Basta con reconocer culturas diversas en una empresa para conocer la variedad de talentos dentro de la organización.

El acto de reconocimiento de estos factores también permite que los funcionarios con esos talentos se sientan necesarios, indispensables, lo que a su vez aumenta el compromiso con la empresa y permite que cada uno contribuya de una forma única y especial.

La teoría de la perspectiva sugiere que grupos marginados traen puntos de vista diferente para una organización que desafía su status desde que su visión del mundo sea construida de modo social y diferente del grupo dominante. Estos únicos y diferentes puntos de vista ayudan a erradicar el pensamiento de grupo que puede desarrollarse dentro de un sector homogéneo.

En la práctica, la diversidad en el trabajo en equipo no siempre es simple y hay desafíos para la promoción de un ambiente inclusivo para la diversidad de pensamiento e ideas.

¿Cómo la diversidad y la inclusión pueden hacer una diferencia en la estrategia de negocio?

El perfil de los clientes viene cambiando con el paso del tiempo. Hoy tanto el consumidor final, como el cliente corporativo tiene la preocupación por cuestiones de sostenibilidad, impacto ambiental de los productos y servicios consumidos. Se enfocan también, en la forma en que sus proveedores componen los equipos de trabajo, como abordan la diversidad e inclusión y si la empresa convierte sus valores en acciones.

Todo ello mejora la imagen de la empresa en el mercado. En una perspectiva interna de negocio, cuanto más diverso sea el equipo, mayor será el número de puntos de vista, por lo que los brainstorms serán más productivos, los debates más ricos y las soluciones propuestas serán más diversificadas, flexibles y de mayor impacto.

Además, la forma en que la organización integra a sus participantes, hace que ella cumpla con su papel social. Sólo por el conocimiento que incluye todas las visiones de un hecho las empresas logran tomar una nueva actitud y multiplicar sus resultados.

Por lo tanto, propiciamos un nuevo escenario de aprendizaje y crecimiento dentro de la organización, la diversidad está directamente ligada a la innovación: cuanto mayor sea el número de puntos de vista involucrados en los proyectos, mayor será la capacidad de alcance de las propuestas.

¿Cómo lograrlo?

  1. Sal del armario: Admitir la situación actual es el primer paso que cualquier emprendedor necesita dar para traer diversidad a su empresa. Es posible pensar en soluciones prácticas a partir del momento en que se asume la falta de diversidad  e inclusión dentro de una empresa. De lo contrario, el trabajo resultará sólo en acciones pequeñas, que no cambiarán la realidad de los empleados.
  2. Haz un diagnóstico de la situación: El emprendedor interesado en dejar su empresa más igualitaria necesita levantar todos los datos sobre su equipo. Hay una enorme variedad de personas que sufren discriminación en el medio corporativo. Es necesario que el emprendedor sepa cómo su equipo de empleados está compuesto para empezar a pensar en un plan de acción.

En la medida en que haya conocimiento de la situación de cada uno, se puede apuntar a tener cierto grado de identificación con ellos, y entender lo incómodo que puede ser cuando, por ejemplo, escuchan una broma que antes podría parecer inofensiva. Esa aproximación es esencial para pensar en las acciones inclusivas.

  1. Crea un plan de acciones: Con los números en mano, es hora de trazar los primeros planos. Esta etapa debe ser elaborada por los profesionales de recursos humanos de la empresa, pero es interesante buscar ayuda en instituciones involucradas con el tema. Elegir un público objetivo y el tipo de acción son las primeras etapas para crear un buen plan, y no hay que tener prejuicios con ningún tipo de iniciativa de inclusión social.
  2. Invierte: No hay como promover la inclusión y la diversidad dentro de una empresa sin invertir dinero. Para que sea posible solucionar estos problemas, es necesario realizar investigaciones internas, preparar a los profesionales de recursos humanos y crear un plan de acción. El compromiso genuino se demuestra sólo cuando hay un esfuerzo en invertir en la capacitación de los profesionales que necesitan ser más incluidos en la empresa.
  3. No excluyas a nadie: El hecho de que una iniciativa está enfocada en un grupo de personas, no implica que solamente esos individuos deben participar. Por el contrario, los mejores resultados aparecen cuando las personas que no están insertadas en ese contexto pasan a tener contacto con la realidad del otro.

Las empresas que no excluyen a nadie, tienen mejores condiciones para afrontar los retos, debido a que esto estimula diferentes ideas y experiencias en los equipos que en conjunto se transforman en un factor diferenciador positivo para los negocios.

La inclusión y la diversidad, en general, enriquece las decisiones de las empresas y el producto final o el servicio que se pone a disposición de los clientes. Cuanto mayor sea la diversidad en la creación de ideas, mayor será el número de necesidades que las empresas satisfagan.

Todos somos únicos, singulares. Por eso, entendemos también que debemos ir más allá de la inclusión de grupos no presentes en la empresa. Debemos ampliar nuestra mente para atraer y retener a personas diferentes y obtener de cada quien lo mejor que pueda aportar.

De este modo se logra crear cada vez más un ambiente favorable para que las personas puedan ser quienes son y fortalecer nuestro potencial de innovación agregando más valor a nuestro negocio.

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