El salario mínimo no es solo una cifra que aparece en la ley. Es más bien como un termómetro: si sube o baja, nos dice mucho de cómo respira la economía y de qué tan digna es la vida de millones de personas.
En México, su historia ha sido todo menos aburrida. Ha pasado por decisiones económicas que levantan cejas, momentos políticos que cambian las reglas del juego y, sobre todo, por la presión constante de trabajadores que buscan condiciones más justas.
Para 2026, el panorama laboral no viene plano. Hay retos que apretarían a cualquier empresa y también oportunidades que conviene no dejar pasar. Por eso vale la pena tomarnos un momento para ver como ha cambiado el salario mínimo en México, entender el presente del mercado laboral, quienes lo reciben y que deben de hacer las empresas para cumplir con lo que la ley les pide.
¿Qué es el salario mínimo?
El salario mínimo es, en pocas palabras, la base legal de lo que un patrón puede pagarle a un trabajador. No es un número que salga por ocurrencia. La idea es que le alcance, junto con su familia, para vivir con dignidad y cubrir lo básico: comida, renta, transporte y esos gastos del día a día que nunca esperan.
En México, este monto no se congela en el tiempo. Cada que inicia un año, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI), evalúa si el salario mínimo se debe de ajustar. Cuando se va a decidir el salario mínimo se toman en cuenta varios factores:
- La inflación
- Qué tan productivo está el país
- El pulso de la economía.
La meta se escucha fácil pero no lo es: lograr que el salario mínimo no se quede atrás ante el aumento constante del costo de vida.
¿Cuánto es el salario mínimo por día en México?
Desde el 1 de enero de 2026, el salario mínimo en México volvió a tener un ajuste. El nuevo monto pasó de $278.80 a $315.04 pesos diarios. Lo que representa un aumento de $36.24 pesos por día. Traducido al mes, esto significa que un trabajador debe recibir al menos $9,451.20 pesos mensuales.
La tendencia no es nueva. En los últimos años, los ajustes han buscado que el dinero alcance un poco más y que las familias sientan un respiro en su presupuesto. Para muchos, la noticia se celebra. Es un avance que, al menos en papel, mejora el panorama.
Pero no todos lo ven con los mismos ojos. Hay especialistas que insisten en que, aunque es un paso positivo, el monto todavía se queda corto para cubrir de forma completa las necesidades de un hogar promedio. Por eso, el debate sobre si el salario mínimo es realmente justo sigue encendido.
En su estudio de octubre de 2024, la CONASAMI afirmó que estos incrementos no han afectado el nivel de empleo, pero sí han mejorado los ingresos laborales de millones de personas.
Un dato que, para las empresas, significa que los aumentos no necesariamente implican pérdida de puestos, aunque sí exigen una revisión más cuidadosa de costos y planeación financiera.
Beneficios del salario mínimo
El salario mínimo no es solo un numerito que está en la ley. La idea es que ayude a que la gente gane de forma más justa y que, de paso, sirva para que haya menos pobreza y menos desigualdad. Entre lo bueno que trae consigo están cosas como:
- Más poder de compra. Si sube el salario mínimo, quienes ganan esa cantidad o algo cercano pueden acceder a más productos y servicios básicos sin que su bolsillo sufra tanto.
- Más movimiento en la economía. Con más dinero en mano, la gente compra más, y eso ayuda a que haya más demanda, lo que puede generar más empleos.
- Más empleo formal. Al mejorar las condiciones, muchos trabajadores optan por registrarse en el IMSS para recibir beneficios como atención médica, pensión y otros derechos.
- Menos brecha salarial. Ayuda a que la diferencia entre quienes ganan menos y quienes ganan más no sea tan grande, impulsando un poco más la justicia social.
Historia del salario mínimo
El primer salario mínimo en México se puso en 1929 y era de 5 pesos al día. Sí, suena a nada comparado con hoy, pero en su momento alcanzaba para más de lo que imaginas. Desde entonces, la cifra ha cambiado muchas veces. Subiendo o quedándose igual según lo que cada gobierno decidiera.
En los años 90, la situación en México se complicó y eso causó que el salario mínimo se quedara congelado y eso afectó muchísimo la economía de los trabajadores. Las familias apenas podían cubrir sus gastos necesarios y hasta los 2000 se empezó a aplicar un plan para poder ajustarlo poco a poco, esto con la finalidad de que fuera proporcional al aumento de los precios y el dinero no se fuera como agua.
¿Quiénes deben ganar el salario mínimo?
La Ley Federal del Trabajo (LFT) nos dice que ningún trabajador puede ganar menos del salario mínimo fijado por la CONASAMI. No importa a qué sector perteneces o el tipo de actividad que hagas, tu patrón siempre debe respetar esa cantidad mínima marcada por la ley.
La fuerza laboral formal
Después de que en 2017 el salario mínimo quedara en 207.44 pesos diarios por día, se empezó a analizar cuánto debía ganar un trabajador según lo que hace. Así que, se publicaron los sueldos mínimos para cada área, para que los profesionistas recibieran un pago más justo de acuerdo con su especialidad.
El detalle es que este ajuste solo aplicó para los llamados salarios profesionales. Hay un muchísimos trabajadores que no entran en esa categoría y que dependen solamente de lo que marcan las autoridades como salario mínimo general. Este grupo del que hablamos no es pequeño: más de 6 millones de personas, o sea, el 13% de toda la gente que trabaja en México.
Con números así, queda claro que muchos trabajadores que no son considerados “profesionales” están en una situación complicada. Sus ingresos no solo les dificultan mantener un buen nivel de vida, sino que también los dejan mucho más expuestos a cualquier problema económico.
La fuerza laboral informal
Si hoy alguien gana menos que el salario mínimo, que suba puede ser el empujón que le falte para buscar un trabajo formal con mejores sueldos y prestaciones. Claro, eso también depende de que haya trabajo disponible y de que el cambio no le salga más caro que quedarse como está.
Para los que ya ganan arriba del mínimo, el efecto puede ir para los dos lados. Si después del aumento todo sube de precio más rápido que el sueldo, pues el dinero rinde menos, pero si los precios se quedan más o menos igual, ahí sí se siente el alivio.
En los trabajos formales, que suba el mínimo puede mover el tablero. Si el jefe sube sueldos para cumplir la ley, también le suben los costos… Y eso a veces termina en recortes o en meter máquinas donde antes había gente.
Si el patrón decide seguir pagando menos del mínimo, se mete en problemas con las autoridades, que le pueden poner multas. Eso lo puede orillar a dar de alta a su gente o, en el peor de los casos, a dejarla ir.
¿Cómo se determina el salario mínimo?
En México hay varias dependencias que ponen orden en el mundo laboral, pero cuando se habla de salario mínimo, la que lleva la batuta es la CONASAMI.
Esta comisión decide cuál será la cantidad base que, por ley, todo trabajador debe recibir como mínimo. Y no es un número que saquen de la manga: la integran tres partes, una que representa al gobierno, otra a los trabajadores y otra a los empleadores.
Su trabajo es analizar cómo está la economía del país para fijar una cifra que se ajuste a la realidad. Para eso consideran la inflación, el costo de los servicios básicos y lo que una familia promedio necesita para vivir. En la mayoría de los casos, el monto sube cada año, aunque en contadas ocasiones se ha ajustado a la baja.
En la zona fronteriza norte el panorama es diferente. Como en esa región la vida regularmente es más cara y existe la tentación de cruzar a trabajar a Estados Unidos, la CONASAMI fija un salario mínimo más alto. Esto para motivar a la gente a que se quede, trabaje y genere ingresos aquí en México.
Si te estás preguntando cuánto es el salario mínimo mensual en 2026… La cuenta es fácil. Solo hay que multiplicar lo que se gana al día por los días del mes. Este año, los sueldos van de $9,451.20 a $13,226.10 pesos al mes. Esto dependiendo de en qué zona del país estés trabajando. Si ganas solamente el salario mínimo general de tu área, no pagas ISR, aunque sí aplican otras deducciones de nómina, como las correspondientes a seguridad social.
¿Existen variaciones al salario mínimo?
En México, el salario mínimo no es igual para todos. Hay diferentes modalidades que marcan cuánto es lo menos que un empleador puede pagarle a sus trabajadores, dependiendo de la zona en la que se encuentren.
Salario mínimo zona fronteriza
En México no hay un solo salario mínimo para todos. Existen dos tipos que marcan diferencia según la ubicación del trabajador.
- Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN): Es la franja fronteriza que comparte México con Estados Unidos. Incluye varios municipios de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
- Zona del Salario Mínimo General (ZSMG): Los 26 estados restantes del país.
En México hay dos salarios mínimos, pero se ajustan con la misma lógica: cuando hay aumento, se aplica el mismo criterio para ambos. En 2026, la Zona Libre de la Frontera Norte quedó con un salario mínimo de $440.87 pesos diarios. En el resto del país, es decir, en la llamada Zona del Salario Mínimo General, la cifra es de $315.04 pesos al día.
Para las empresas, fue cosa de ponerse las pilas y ajustar nóminas de volada, cuidando que no se quedara nada pendiente. Porque un atraso no solo trae multas, también puede manchar la imagen de la empresa y eso cuesta mucho más arreglarlo.
Salarios mínimos profesionales
El salario mínimo profesional es, básicamente, lo menos que te pueden pagar si haces un trabajo especializado, de esos que necesitan experiencia, conocimientos o habilidades bien claras. No importa si te pagan por día, semana o quincena: lo que está en tu contrato y en la nómina se tiene que respetar, sin pretextos.
En México, esta categoría cubre unas 61 actividades y oficios que van desde trabajos en la industria y el comercio hasta el campo. Aunque ojo, también hay casos que se salen de esa lista. La base legal está en dos puntos clave:
- El artículo 123 de la Constitución dice que hay dos tipos de salario: el general y el profesional. Y cuando aquí se habla de “profesionales”, no es rollo de títulos universitarios nada más. Se refiere a quienes trabajan en oficios, áreas o profesiones muy específicas dentro de una industria o comercio.
- La Ley Federal del Trabajo en su artículo 93: aclara que el salario mínimo profesional aplica para quienes tienen una profesión o hacen trabajos especiales, siempre considerando las zonas del país donde se debe aplicar.
Salarios mínimos varían según la profesión
Desde el 1 de enero de 2026, los salarios mínimos profesionales también aumentaron, siguiendo el mismo porcentaje de ajuste que el salario mínimo general. Cada ocupación tiene su propia tarifa definida por la CONASAMI, y es obligación del patrón respetarla sin excepciones. Por ejemplo:
- Un oficial de albañilería debe ganar como mínimo $363.44 pesos diarios
- Un operador de camión de carga no puede ganar menos de $370.90 pesos al día
- Una costurera en una fábrica de ropa debe recibir al menos $326.38 pesos diarios
En el extremo alto, un(a) reportero(a) de prensa diaria tiene un salario mínimo profesional de $705.46 pesos por jornada. En el extremo bajo, los manejadores en granjas avícolas deben recibir $316.53 pesos diarios
La lista completa con todos los salarios mínimos profesionales actualizados a 2026 se puede consultar en la página oficial de CONASAMI. Ahí vienen los 61 oficios y profesiones con su respectivo monto.
Salario mínimo Área Geográfica A y Área Geográfica B
Antes de que se hablara de la Zona Libre de la Frontera Norte y la Zona de Salario Mínimo General, en México el salario mínimo se calculaba dividiendo el país en dos: Área Geográfica A y Área Geográfica B. Esa era la forma en la que se fijaban los montos que debían pagarse en cada región.
Área Geográfica ‘A’
Ahí entraban la Ciudad de México, todo Baja California y Baja California Sur, parte de Chihuahua —incluyendo Ciudad Juárez— y varias ciudades de Guerrero, Jalisco, Estado de México, Nuevo León, Sonora, Tamaulipas y Veracruz.
En esas zonas, el salario mínimo se fijaba más alto. Con el fin de compensar el gasto diario. El cual casi siempre estaba por encima del promedio nacional.
Área Geográfica ‘B’
El Área B incluía todo lo que no entraba en el Área A. Eran municipios y estados con un costo de vida más bajo. Tales como Aguascalientes, Campeche, Chiapas, Guanajuato, Michoacán, Oaxaca, Puebla, Yucatán y varios más.
También sumaba partes de los estados del Área A que no cumplían con las condiciones para estar ahí. La idea era sencilla: que cada región tuviera un salario mínimo acorde a sus precios.
Con el tiempo, ese sistema se simplificó y ahora solo existen dos zonas. La Zona Libre, principalmente en la franja fronteriza norte, y la Zona General, que abarca el resto del país.
¿Hay aumentos en el salario mínimo?
En México, los aumentos al salario mínimo no son solo por subir la cifra “porque sí”. La idea es que cada ajuste ayude a combatir la pobreza y a que el dinero rinda más en el bolsillo de los trabajadores.
Eso sí, no se trata de aumentar de golpe y sin pensar. Si el aumento del salario mínimo se da muy alto y de golpe, también puede traer consecuencias incómodas. Entre ellas, que suban los precios o que algunas empresas terminen recortando personal.
Por eso, lo ideal es encontrar un punto medio: que el salario alcance para vivir mejor, pero sin tambalear la economía ni poner en riesgo los empleos.
Aumentos el salario mínimo programados
Si vemos la historia de los aumentos salariales en México, el registro más viejo nos lleva hasta 1982. El más reciente es el que arrancó el 1 de enero de 2026, y aunque no fue el más alto de los últimos años, sí mantiene la tendencia de aumentos fuertes y constantes.
Esto podría hacernos pensar que el problema de los sueldos bajos en el país ya se está atacando en serio y sí, hay avances. Pero la inflación sigue presente y, al final del día, sigue apretando el bolsillo de millones de trabajadores. Porque aunque los incrementos ayudan, todavía falta camino para llegar a un nivel salarial que realmente permita vivir con tranquilidad.
Hoy por hoy, con el salario mínimo general en $315.04 pesos diarios, una persona que trabaja en México gana más o menos $9,451.20 pesos al mes, lo que al año suma unos $113,414.40 pesos. Suena bien... hasta que volteas a ver otros países. En lugares como Estados Unidos, Canadá o incluso Chile, el ingreso mínimo al año puede pasar los $700,000 pesos mexicanos, y eso que allá trabajan menos horas a la semana.
Aumentos del salario mínimo de manera inconsciente
El salario es uno de los motores que mueven la economía de cualquier país, pero si se sube sin cuidado, el efecto dominó puede ponerse complicado.
Un aumento fuerte en el salario mínimo no solo toca a quienes lo ganan, también puede empujar hacia arriba otros sueldos y, con eso, los precios de muchos bienes y servicios. El resultado: más presión inflacionaria.
Entre las desventajas de subirlo sin un plan claro están que las empresas enfrenten costos laborales más altos y, para equilibrar, recorten personal, suban precios o frenen inversiones.
También que los productos y servicios que dependen de mano de obra con salario mínimo se encarezcan, y que las micro y pequeñas empresas —las que más contratan a estos trabajadores— pierdan fuerza para competir.
Por eso, lo más sensato es que el salario mínimo se defina con cabeza fría. Con estudios serios, acuerdos bien pensados y tomando en cuenta la economía, la productividad y, claro, las necesidades reales de trabajadores y empresas.
¿Quién regula los salarios mínimos?
En México, quien pone las reglas del juego en materia de salario mínimo es la CONASAMI. Este organismo no va por libre. Está armado por tres bandos: representantes de los trabajadores, de los patrones y del gobierno.
Su trabajo es claro: decidir cuánto debe ser el salario mínimo, tanto el general como el profesional, buscando que a los trabajadores y sus familias les alcance para vivir con dignidad. La idea es que los sueldos cubran lo básico y que la economía del país respalde ese derecho.
La ley les da todo el respaldo para hacerlo. La fracción VI del apartado A del artículo 123 de la Constitución dice que la CONASAMI tiene la autoridad para fijar estos salarios.
¿Cómo compara el salario mínimo con los salarios promedios?
Como lo dijimos antes, el salario mínimo en México es la base legal y ningún patrón puede ofrecer menos. La CONASAMI, es quien pone la cifra sobre la mesa y las empresas están obligadas a respetarla.
Esto es solamente la base, si una empresa quiere pagar más, lo puede hacer. La ley lo permite y hasta lo impulsa, tomando en cuenta la cantidad y calidad del trabajo que hace cada persona.
La realidad es que todavía falta para que estemos parejos. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del segundo trimestre de 2025, el promedio que gana una persona en México al mes es de unos $9,475 pesos. O sea, apenas tantito arriba del salario mínimo en algunas zonas del país.
¿Cómo se compara el salario mínimo de México con otros países?
Si comparamos lo que gana un trabajador en México con los sueldos de otros países, seguimos bastante abajo en la tabla. Hoy, el salario mínimo general está en 315.04 pesos diarios. Eso son unos 9,582.47 pesos al mes.
En la Zona Libre de la Frontera Norte, la cifra sube a 440.87 pesos diarios. Hablamos de unos 13,409.80 pesos al mes. Aun así, si volteamos a ver el panorama internacional, México sigue por debajo de países como Colombia, Bolivia, Argentina, Perú o Brasil en cuanto a salario mínimo y nivel de ingresos.
El gobierno sí ha movido la aguja. En 2022 subió el salario mínimo un 20%, y desde entonces ha habido aumentos todos los años. En 2026, el incremento fue del 13%, lo cual mantiene la tendencia al alza. Pero todavía falta camino para que ese salario alcance para vivir con verdadera tranquilidad. Sin necesidad de estar contando cada peso.
¿Cuáles son las responsabilidades de las empresas en relación al salario mínimo?
La obligación no es solo cubrir el salario mínimo que marca la CONASAMI. También implica dar un trato justo, sin discriminación, y asegurar que la gente trabaje en un ambiente seguro y saludable.
Cumplir con la cifra es apenas el principio. El reto real está en ajustar los sueldos cuando sube el costo de vida y la inflación, para que el salario alcance en la práctica. Porque de poco sirve cumplir “en el papel” si en el bolsillo de la gente no alcanza para lo básico. Pagar bien no es solo cumplir la ley. Es invertir en que el equipo trabaje motivado y en que la empresa pueda rendir mejor.
¿Qué pasa si una empresa no respeta el salario mínimo?
La Ley Federal del Trabajo es muy clara con esto. Si una empresa no paga el salario mínimo que fija la CONASAMI, le puede salir carísimo.
El artículo 994 incluso pone números: las multas pueden ir de 250 a 5,000 veces el valor diario de la UMA. Traducido a pesos de 2026, estamos hablando de entre $29,327.50 y $586,550 pesos, dependiendo de la infracción.
Y ojo, si un trabajador recibe menos de lo que marca el salario mínimo, puede ir sin problema a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social o a la PROFEDET y levantar su queja. Ahí revisan todo, hacen las inspecciones necesarias. Si ven que sí hubo incumplimiento, el patrón tendrá que aguantar las consecuencias.
¿Cuáles son las mejores prácticas para asegurarse de que tu empresa cumpla con el salario mínimo?
En tu empresa, cuida que todos reciban el pago correcto y que nadie gane menos del salario mínimo. Para lograrlo, aplica ciertas prácticas clave.
1. Conoce bien la ley
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Entra al sitio oficial de CONASAMI para ver el salario mínimo vigente.
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Suscríbete a su boletín para recibir avisos cuando haya cambios.
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Si puedes, asiste a talleres o cursos sobre regulaciones salariales.
2. Ten un sistema de pago claro y justo
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Haz un manual de políticas salariales que explique sueldos, horarios y beneficios.
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Entrega ese manual a todos los empleados.
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Define un proceso de aprobación de sueldos que sea transparente.
3. Haz auditorías salariales
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Puedes contratar un auditor externo o asignar a alguien interno para revisiones periódicas.
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Ten un proceso claro y completo para verificar que todo se cumpla.
4. Capacita a tu equipo
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Los gerentes y supervisores deben conocer bien la ley.
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Incluye este tema en la inducción de nuevos empleados.
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Ten material de consulta disponible para todos.
Con estas prácticas, bajas el riesgo de problemas legales y te aseguras de que tu gente reciba lo que le toca.
Y si quieres ir más allá, échale un ojo a nuestra Guía de Sueldos en México. Ahí vas a ver cómo más de 2,000 empresas están pagando. Podrás armar tu propia estrategia salarial para ir más allá del salario mínimo y mantener a tu equipo motivado.
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